
El viernes he tenido la fortuna de ver una de esas películas que ya esta en mi corazón como favorita mía: Satoichi, de Takeshi Kitano. Ya de antes he podido ver películas de él como hana-bi, el verano de kikoujiro y brother; de las 3 anteriormente mencionadas solo brother me había conquistado desde el inicio con un conflicto entre mafias, relaciones de trabajo y amistad, con su toque de acción, violencia y humor, (la escena de ver a los integrantes de la yakuza japonesa jugar basketball con el grupo de narcotraficantes negros amigos de Kitano es impagable).
Sin embargo, Zatoichi conquista desde el inicio: El ambiente tipo de finales de la época Tokugawa da una marcada referencia “cliche” al comportamiento general de los habitantes del pueblo en el que se desarrolla todo, cualquiera que halla visto un anime o manga que trate de la época podría fácilmente ubicado en ese marco de varios clanes peleándose por el poder del pueblo usando desde la fachada amable, el manejo de los juegos y las apuestas, hasta la hostigación, el robo, la prostitución y el asesinato.
Hasta el momento, Zatoichi mantiene un marco altamente violento y lleno de acción en él que Zatoichi tras su cara de invidente masajista, esconde la sabiduría de la espada y se reparte en dar justicia y empapar las pulcras puertas de papel de bambú y nuestras pupilas de sangre; pero el calidoscopio visual de esta película no se queda únicamente tratando este aspecto, esta película tiene un ritmo propio en el ambiente, los sonidos de agricultores de arroz, de sandalias marcando, de espadas chocando, de botellas rompiéndose, de dados rodando y hasta de la manufactura de una casa, se mezclan con la banda sonora y se vuelven instrumento primordial de esta, matizando la película con un aire de musical que llega a su cumbre en la escena final de la película en la que la música, la ironía y el humor se mezclan inconfundiblemente en un festejo general.
Ese es otro aspecto bien añadido a la película: un humor inteligente, que no exaspera ni ridiculiza, pero que uno agradece y en mi caso personal uno lo goza a carcajadas. Los personajes principales son carismáticos y demuestran desde la primera vez sus aptitudes y su importancia en la trama, sobreentendiendo, que Zatoichi apenas nos deslumbra algo de su pasado en las memorias que reflexiona en una tarde de lluvia, mas es quizás el personaje de más misterio y atracción de la película.
En general vi esa película, me goce la música, los ríos de sangre (hay desmembramientos textuales de cuerpos y se notan lo suficientemente gráficos para sentir pena por los pobres perdedores), las peleas, los chistes y el fuera de lo común final; no pude resistirme las ganas de comentar esta película.
Ojo a la escena del Baile kabuki que realiza Osei... bueno.. mas bien pongan atención completa a Osei! Se llevaran una gran sorpresa y esta escena en general tiene una gran carga emocional; así como al vecino y al sobrino de la Tia Oume, con estos dos los buenos chistes están asegurados. Como no y mucha atención a Zatoichi.
Simplemente genial, si tienen oportunidad de verla, háganlo.
Algunas imagenes de la pelicula:








Articulo por: Toka
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